Llevo prácticamente unos días metida en "mi laboratorio" probando texturas, haciendo hidrolatos, en definitiva permitiendo que la sabiduría ancestral de la naturaleza inunde cada rinconcito de mi alma.
Cultivando mi parte más alquimista he conseguido formular un maravilloso champú que está consiguiendo amansar esta salvaje melena rizada. Su aroma además de reconfortarme me hace sentir como si me estuviese duchando en medio de un bosque, es muy fresco, aromático, revitalizante y vibrante. Además, en esta ocasión, he utilizado Espirulina, pues además de todos los nutrientes que nos aporta de forma interna, es una gran aliada para nuestra cosmética: nos aporta color a nuestros cosméticos, refuerza la fibra capilar, ayuda a la sintesis del colágeno y la elastina y retrasa la aparición de arrugas.
Su textura es totalmente cremosa.
Read More
Cultivando mi parte más alquimista he conseguido formular un maravilloso champú que está consiguiendo amansar esta salvaje melena rizada. Su aroma además de reconfortarme me hace sentir como si me estuviese duchando en medio de un bosque, es muy fresco, aromático, revitalizante y vibrante. Además, en esta ocasión, he utilizado Espirulina, pues además de todos los nutrientes que nos aporta de forma interna, es una gran aliada para nuestra cosmética: nos aporta color a nuestros cosméticos, refuerza la fibra capilar, ayuda a la sintesis del colágeno y la elastina y retrasa la aparición de arrugas.
Su textura es totalmente cremosa.
Ingredientes: Aceite de Coco, glicerina vegetal, leche de coco, Agua de rosas, Espirulina y A.E. de Romero, Cedro, Ylang Ylang y lavanda